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Mitología griega

Según los griegos, los dioses vivían sobre el monte del Olimpo, y formaban una sociedad autoritaria y poderosa, que además podían recorrer libremente el mundo.

Al principio, lo único que existía era Caos, un lugar vacío, como un estado de confusión, quien dio origen a la noche y las tinieblas, quienes a su vez dieron origen a Éter (aire claro) y Hemera (el día), dando a entender que la luz se originó de la oscuridad, y el aire claro de la noche y las tinieblas.

Después del Caos surgieron Gea (la Tierra), Tártaro (el infierno), y Eros, el hijo de ambos.

De Gea, se origina Urano (el cielo) y Ponto (el mar), y Gea se une con Urano dando origen a los Titanes, como Océano, Hyperión, Rea y Cronos, seres gigantescos que podían tocar el cielo, uniendolo con la tierra.

Como Urano no quería que sus hijos salieran de la tierra, a medida que iban naciendo los iba encerrando en el seno de Gea, hasta que esta se cansó, y con la ayuda de Cronos, castró a Urano, por lo que los titanes se convirtieron en los nuevos dioses, siendo Cronos (dios del tiempo) su rey.

A partir de aquí se crea el universo, creandose otros planetas y formas de vida.

Cuando Cronos destronó a su padre, este le dijo que uno de sus hijos le destronaría a él como había hecho con su padre, y además se convertiría en el dios más poderoso de todos los tiempo, por lo que Cronos juró matar a cada hijo que tuviera.

Tras un tiempo, Cronos se casó con Rhea, y después de que el dios del tiempo devorara a los hijos que tuvieron como fueron Hestia, Démeter, Hera, Hades y Poseidón, decidió esconderse en el monte Liceo para dar a luz a Zeus, y Rhea al volver le da entonces a su marido un puñado de piedras envueltas en un pañal para que lo devorara.

De esta forma Zeus pudo crecer sano y fuerte, para poder enfrentarse a su padre en una guerra entre dioses y titanes que duraría más de diez años.

Tras terminar la guerra, los titanes que sobrevivieron como Cronos fueron encerrando en el Tártaro, por lo que el universo ahora pertenecería a los dioses, repartiéndose las partes.

A Zeus le tocó reinar en los cielos, convirtiéndose en el dios supremos, a Poseidón, le tocó reinar las aguas y los mares, y a Hades, le tocó reinar en el Tártaro (el infierno), sin en cambio Gea (la tierra), no podía ser reclamada, por lo que quedó al dominio de los tres, por lo que Zeus podía en ella mandar tormentas y rayos, Poseidón podía crear terremotos y tsunamis, y Hades podía reclamar la vida de los humanos.

Tras este momento, Zeus se casó con Hera (diosa de la fertilidad y la vegetación), y tuvo un gran número de hijos, Ares (dios de la guerra), Hebe (diosa de la juventud), Eris (diosa de la discordia), Ilitía (diosa de los partos), Artemisa (diosa de los animales) y Apolo (dios de la música y la poesía y jefe de las musas).

Además Zeus fue un dios mujeriego, el cual tuvo relaciones con mujeres mortales como Alcmene (madre de Hércules), y con otras diosas, con lo que dio origen a las musas, las parcas, los minotauros, y otros seres mitológicos.

Los griegos pensaban que los dioses eran inmortales y poderosos, además de crueles, vengativos e inalcanzables.

 

MITOS

 

EL MITO DE PANDORA

Pandora fue creada y modelada por Hefesto (dios del fuego) a imagen y semejanza de los inmortales, por orden de Zeus para castigar a la raza humana, ya que Prometeo había robado el fuego divino para dárselo a los hombres.

Cada dios la otorgó una cualidad como la belleza, la persuación, la habilidad manual, pero Hermes (mensajero de los dioses) puso en su corazón la mentira y la falacia.

Esta cuando estaba en la tierra, abrió un jarrón que contenía todos los males, pero cuando se quiso dar cuenta y la cerró, ya todos los males habían escapado y en la caja tan solo quedaba la esperanza.

Al ser Pandora mandada junto con los mortales, con el don de la mentira y la falacia, sin darse cuenta esos males fueron desplegándose copiándose en todos y cada uno de los mortales.

 

 

EL MITO DE PERSEO

El oráculo de Delfos había predicho que Acrisio, rey de Argos moriría a manos de su nieto, por lo que este para evitarlo encerró a su hija Danáe para mantenerla casta en una cámara subterránea de bronce.

Zeus, al ver a Danáe, se enamoró de ella, y para no levantar sospechas se transformó en una lluvia dorada filtrándose por un rayo de sol por la ventana de la celda y pudiendo así fecundarla.    

De esta unión nació Perseo, y Acrisio al darse cuenta, metió a Danáe y a Perseo en una caja de madera y fueron abandonados en el mar, pero Zeus no los abandonó, mandando aires que llevaran la caja hasta la isla de Sérifos, donde fueron recogidos por un pescador (Dictis), y llevados a su casa.

El hermano de Dictis, Polidectes, quedó enamorado de Danáe, pero por miedo a la reacción de Perseo que vivía por su seguridad, pregonó su casamiento con Hipodamia, por lo que invitó a todos a un banquete, donde comenzaron a hablar de los regalos que iban a hacerle.

Perseo, que ya era un hombre fuerte y valiente, llevado por su arrogancia prometió ofrecerle la cabeza de la Medusa, ya que era la única de las Gorgonas que no tenía el don de la inmortalidad, con lo que Polidectes aceptó para así poder librarse de él y poder tomar la mano de Danáe.

Con lo que Perseo comenzó su viaje guiado por Atenéa y Hermes, alcanzando la morada de las greas, hermanas de las Gorgonas, que eran vírgenes monstruosas que parecían cíclopes femeninos, que poseían un solo ojo en la frente y un solo diente, por lo que Perseo logró robarlas su ojo y su diente, pidiendo la confesión de la guarida de las Gorgonas a cambio de devolverles sus bienes, por lo que finalmente acabaron confesando.

Cuando al fin llega a la guarida de las Gorgonas, seres femeninos alados, a las cuales todo el que se atrevía a mirarlas quedaba petrificado, y ni siquiera los dioses podían quitarlas este don, Perseo, que conocía este don gracias a Atenea, comenzó la lucha de espaldas sin mirarlas a la cara, guiándose por el reflejo que dejaban el escudo que la diosa de la sabiduría le había prestado, logró cortar la cabeza de Medusa. Las otras dos hermanas inmortales se echaron entonces sobre Perseo, el cual consiguió escapar poniéndose el casco de Hades el cual lo hacía invisible.

De la sangre que brotó del cuello de Medusa, surgieron el gigante Crisaor, y el caballo alado Pegaso.

Camino de vuelta, Perseo vio a una hermosa mujer que estaba a punto de ser devorada por un monstruo marino, por lo cual se acercó, y la hermosa mujer llamada Andrómeda, le contó que su madre Casiopea había manifestado que era más bella que las Nereidas ante ellas, por lo que Poseidon en venganza inundó el país y mandó a monstruos marinos.

Además el Oráculo de Ammón reveló que el peligro solo desaparecería si Andrómeda era entregada, por lo que sus padres la abandonaron encadenándola a una gran roca.

Tras esto, Perseo prometió a sus padres salvarla y quitar el peligro si le daban la mano de su hija, y tras esto se lanzó sobre el monstruo matándolo por la espalda.

Tras esto Perseo desató a Andrómeda y fueron juntos hacia palacio para iniciar los preparativos de la boda.

Después de la boda, Perseo comenzó su viaje junto con Andrómeda a Sérifos, pero su madre Danáe, cansada de las infamias de Polidectes, se había refugiado junto con Dictis en el templo de Atenea, por lo que Perseo petrificó gracias a la cabeza de Medusa a Polidectes por su mal trato hacia su madre.

Al terminar, Perseo devolvió los dones que había recibido a los dioses, y además, regaló la cabeza de Medusa a Atenea, la cual la guardo como trofeo.

Perseo quiso volver a su ciudad natal Argos, pero su abuelo, temiendo por su vida por la profecía del Oráculo, hulló a Tesalia, sin saber que más tarde se celebrarían los juegos olímpicos, a donde Perseo acude para demostrar su valentía y poder, y cuando este estaba a punto de demostrar su fuerta en el lanzamiento de disco, la trayectoria del artilugio se desvió, dando en la cabeza de su abuelo, que veía en ese momento la escena, y el cual murió en el acto.

Por ello, Perseo, triste por su crimen, renunció al trono cediéndoselo al hijo de su rival Preto, Megapentes.

 

 

EL MITO DE PERSÉFONE

Perséfone era hija de Zeus y Deméter.

Hades, su tío, dios del inframundo, se enamoró de ella, y un día la raptó, mientras ella se encontraba recogiendo flores en comparía de sus amigas las ninfas, cuando Perséfone fue a buscar un lirio, se abrieron las tierras y por una grieta Hades la tomó y se la llevó, con la aceptación de Zeus.

Así esta se convirtió en la diosa del inframundo, y su madre Deméter comenzo una serie de tristes y largos viajes en busca de su hija, en los cuales la tierra se volvió estéril.

Al mismo tiempo Zeus se arrepintió de su decisión y ordenó a Hades devolver a Perséfone, la cual durante su estancia en el Tártaro había probado un grano de granada, y probar bocado en el inframundo implicaba quedar encadenado a él para siempre.

Para poder suavizar la situación, Zeus propuso que Perséfone pasara parte del año en el inframundo junto a Hades, y la otra parte del año junto a su madre, mientras Deméter prometiera cumplir su función germinadora y volviera al Olimpo.

La leyenda cuenta que el origen de la primavera comienza con este rapto, pues cuando Perséfone es llevada al Tártaro, las flores entristecieron y murieron, pero cuando la joven regresa, las flores renacen de alegría por la vuelta de Perséfone.

Así comenzaron las estaciones, en primavera y verano, Perséfone está junto a su madre en el Olimpo y la vegetación renace alegre, mientras que en otoño e invierno, al volver esta al infierno, la vegetación llora muriendo su pérdida.